Pensamientos Sobre... Alabanza
Dios le ha dado al hombre la habilidad de expresase por medio del lenguaje. Las palabras que hablamos y escribimos capturan nuestros pensamientos y emociones, y los comunican a alguien más que entiende nuestro idioma. El Señor también nos ha dado otro modo de expresión, el lenguaje de la música.
La música penetra el alma. Estimula nuestras pasiones. Calma nuestras volátiles emociones. Puede levantarnos cuando estamos decaídos. La música suscita vívidos recuerdos de gente y tiempos pasados. Las letras y melodías son fácilmente grabadas en nuestras mentes; la frase “puedo nombrar la canción con tan sólo escuchar tres notas” habla de que podemos recordar canciones después de mucho tiempo. Usamos canciones para enseñarles a nuestros niños el abecedario y otras verdades importantes.
La música es un medio de comunicación muy poderoso y efectivo. Por lo tanto, porque no hay nada coincidente acerca de Él, Dios nos debió de haber dado la música por alguna razón. Dios nos dio la música como un medio poderoso y efectivo para que:
1. Él nos ministre 2. Lo alabemos a Él
La Biblia dice que debemos hablarnos con salmos e himnos y cánticos espirituales, cantado y alabando al Señor en nuestros corazones, dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre del Señor Jesucristo ().
La música de alabanza y adoración, la forma musical más elevada, es un “diálogo espiritual” por medio del cual Dios ministra a nuestras necesidades mientras que simultáneamente levantamos nuestra alabanza y gratitud a Él. Yo escucho música de adoración mientras pago mis cuentas y soy motivado y fortalecido durante una experiencia que de otro modo sería estresante. Frecuentemente escucho música de adoración en mi camino al y de regreso de mi trabajo. En mis tiempos de necesidad, el Espíritu Santo cae sobre mí mientras adoro al Señor, reduciéndome a lágrimas y sollozos. Usando la música de adoración, el Señor se encuentra conmigo donde estoy y me ministra.
El domingo por la mañana vamos a la iglesia. ¿Con qué propósito? Nos reunimos como una familia para adorar al Señor. El servicio dominical matutino es un servicio de adoración. Por medio de la oración, la música, y la Palabra de Dios, participamos en un diálogo espiritual con nuestro Padre. Nosotros lo alabamos y simultáneamente Él nos ministra. Los primeros 20 a 25 minutos del servicio están dedicados a la alabanza y, porque el Señor usa la música para preparar nuestros corazones y mentes para recibir la Palabra de Dios, es absolutamente vital.
Me siento guiado por el Señor a hacer cuatro exhortaciones respecto al servicio dominical.
Primero que todo, asiste al servicio el domingo por la mañana. Consistente y fielmente. La Biblia dice que no debemos olvidar el congregarnos (). Contrario a lo que nos dirá nuestra carne, no podemos ser cristianos nosotros solos. Nos necesitamos unos a otros. Somos el Cuerpo de Cristo, no el ¡Archipiélago de Cristo! La mentalidad del “lobo solitario” no tiene lugar en una relación correcta con el Padre. ¿Alguna vez has visto a una “oveja solitaria”? Cada vez que una oveja va sola acaba sangrada, herida, y agobiada. NECESITAMOS el servicio dominical cada semana para obtener el consuelo, la fortaleza, y el estímulo del Señor. Por lo tanto asiste CADA semana, aun si estas cansado o no tienes ganas. Adorar al Señor te va a levantar, consolar y fortalecer.
Segundo, llega a tiempo al servicio dominical. El Señor nuca esta “casualmente retrasado”, Él siempre llega a tiempo. Por lo tanto, nosotros debemos llegar a tiempo. Si llegamos cinco o diez o quince o veinte minutos tarde, nos perdemos la parte del servicio cuando adoramos al Señor con música, la parte que prepara nuestros corazones para ser ministrados por la Palabra de Dios. Si tienes el hábito (y enfrentémoslo, es un hábito, un mal hábito) de llegar tarde a la iglesia y perderte toda o parte de la alabanza, has perdido todo el punto de venir al servicio en primer lugar. Nos reunimos los domingos en la mañana para alabar al Señor y para ser ministrados por Él. La alabanza es una parte indispensable del diálogo espiritual. Cambia tu hábito, ¡llega temprano! El tiempo antes de comenzar el servicio es un tiempo precioso para convivir con tus hermanos y hermanas. Llega temprano y espera al Señor. No por llegar tarde, irrespetuosamente le digas al Señor que te espere a ti.
Tercero, participa en la alabanza. La música no es un show del grupo de alabanza, es un acto de adoración por parte de todo el Cuerpo i.e. cada parte del Cuerpo actuando como una sola. En su “libro de canciones”, la Biblia repetidamente dice gritar con júbilo para el Señor (, , , , ). La mayoría de nosotros podemos hacer eso muy bien, entonces todos debemos cantar fuerte y cantar cada letra. Muchos cristianos están temerosos o avergonzados de cantar por miedo a ser escuchados. Pero, ¿nos estamos cantando unos a otros o le estamos cantando a nuestro Señor? Nuestro hijo de diez años y sus compañeros de clase dieron un concierto en la escuela hace algunos meses. Asistimos entusiasmadamente para oír y ver a nuestro hijo cantar. Pero, porque no le gustaron las canciones y porque estaba avergonzado, ¡no cantó! Sólo se paro ahí, tratando de parecer invisible. A nosotros no nos importó si a él le gustaban las canciones o no, y no estábamos avergonzados. ¡Queríamos oírlo cantar! Él no lo hizo, y el concierto fue una decepción tremenda. Nuestro Padre entusiasmadamente se presenta en nuestro servicio cada domingo para oír a Sus hijos cantar. Somos salvos por su gracia, entonces cantémosle ¡como si hubiéramos sido salvados! Vamos a estar cantando en el reino de Dios así que canta al Señor ahora, ¡gritando con júbilo!
Cuarto, al cantar, cierra tus ojos para minimizar las distracciones. Cantar con tus ojos cerrados te va a ayudar a enfocar tu corazón y mente en el Señor mientras Él prepara tu corazón y mente para recibir Su Palabra.
¿Por qué estas exhortaciones del Señor? ¿Qué pasa cuando nosotros
1. no vamos al servicio dominical consistentemente, 2. llegamos tarde, 3. no participamos en la alabanza, y/o 4. dejamos que las distracciones interrumpan nuestra adoración?
El diablo nos roba y nuestra experiencia de adoración se ve disminuida
El diálogo espiritual de adoración entre el Padre y Sus hijos es una cosa hermosa. Apréciala, protégela.
Pastor Doug
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