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Pensamientos Sobre... Fracaso

El Apóstol Pedro es un hombre fascinante. Espero con gran anticipación sentarme con él y hablar sobre su vida a lado de Jesús durante Su Primera Venida. Pero no estoy solo en mi anticipación, pues mucho se ha hecho de los fracasos de Pedro probablemente porque nos son tan conocidos. !Todos podemos vernos a nosotros mismos en Pedro!.

Simón Pedro era el tipo de hombre que ¡alista, dispara, y luego apunta!, aquejado por la enfermedad de “la boca floja”. Mientras estaban en un lugar de adoración pagana en Cesarea de Filipo, Jesús les preguntó a Sus discípulos quién creían los hombres que era Él. Entonces les preguntó personalmente quién creían ellos que era Él. Pedro nunca tímido para hablar primero y pensar después, esta vez da una brillante respuesta proclamando que Jesús era el Mesías (Mateo 16:13-19). Sin embargo, amonestados por el Señor a mantener esto entre ellos porque tenía que ir a Jerusalén a sufrir y morir, Pedro reprende a Jesús por ¡Su plan de redención! (Mateo 16:20-23). ¿Por qué Pedro no pudo morderse la lengua y detenerse mientras aun podía?.

De Cesarea de Filipo Jesús y Sus discípulos fueron al Monte de la Transfiguración donde el Señor reveló Su gloria divina a Pedro, Santiago, y Juan. Cuando Moisés y Elías aparecieron para hablar con el Señor sobre Su éxodo del mundo, Pedro habló inesperadamente y sugirió construir enramadas para ellos. En ese momento Dios el Padre se unió a la conversación e instruyó a Pedro, Santiago, y Juan a ESCUCHAR a Su Hijo (Mateo 17:1-5) ¿Por qué Pedro no pudo tan solo quedarse callado y escuchar en primer lugar?. ¿Por qué sentía que TENÍA que hablar?.

Mas tarde Jairo, el jefe de la sinagoga en Capernaum, cayó a los pies de Jesús y le rogó que sanara a su hija moribunda. El Señor aceptó ir pero en el camino la pequeña niña murió. A Su llegada a la casa de Jairo otra vez con Pedro, Santiago, y Juan, Jesús entró y anunció que su hija no estaba muerta sino dormida. Todos, Jairo, su esposa, Pedro, Santiago, y Juan ¡se rieron y burlaron de Jesús! (Lucas 8:49-53). ¿Qué clase de seguidores devotos es esa?.

Pedro también era un hombre orgulloso. Se enorgullecía de su corazón clemente y misericordioso, o eso pensaba (Mateo 18:21-22). Pedro se enorgullecía de su indignidad pero no entendía lo que estaba diciendo (Juan 13:1-10). También se enorgullecía de su inquebrantable fidelidad para el Señor, o eso creía (Mateo 26:33-35, Mateo 26:56-75). Cuando se necesitaba mas de su desempeño, Pedro el grande y valiente, temió a los hombres mas que a Dios y se atemorizó como un cobarde.

Pedro luchó con su carne y por lo mismo experimentó muchos fracasos (Mateo 26:40-41). Nosotros también podemos identificarnos con este hombre, ¿o no?. A pesar de sus fracasos Pedro fue restaurado por el Señor (Juan 21:15-17) y enviado al mundo a pescar hombres. Por lo tanto también podemos aprender del éxito de este hombre.

Simón Pedro era un hombre de fe. Después de todo nombra a otro mortal que haya ¡caminado sobre el agua! (Mateo 14:28-29). Él vio al Señor caminando sobre la tormenta y creyó. Pedro no entendió pero con sus ojos fijos en Jesús se bajó de la barca y en fe caminó sobre el agua. ¿ Te ha pedido el Señor hacer lo imposible en circunstancias tormentosas?. ¿Te bajaste de la barca en fe como lo hizo Pedro?.

Al día siguiente otra terrible tormenta azotó alrededor de Jesús y Sus discípulos. Esta vez la tormenta era espiritual. Jesús estaba enseñando profundas verdades de Dios acerca del Pan de Vida (Juan 6:22-58), una enseñanza tan ofensiva para los discípulos sin discernimiento que muchos se apartaron del Señor. Jesús entonces se volteó hacia los doce y les preguntó si ellos también lo dejarían. Pedro una vez mas metiéndose en fe en medio de una tormenta, profesó audazmente a Jesús como su Mesías (Juan 6:66-69). Cuando tu vida estaba en confusión, ¿pusiste tu fe en el Señor y sin dudar te aferraste al Pan de Vida para la fortaleza, consuelo, y dirección que necesitabas?. ¿Es tu fe en el Señor tal que Satanás quiere arrancarte como a trigo (Lucas 22:31-34)?.

Pedro era también un hombre humilde. No se avergonzaba de admitir que no entendía lo que el Señor le estaba diciendo. Pedro no sabía por qué el Señor le diría a él, un pescador profesional, cómo pescar pero de todas maneras él hizo lo que se le instruyó. Y se encontró cara a cara con su Creador (Lucas 5:1-8). Cuando no entendía el punto de la enseñanza de Jesús, humildemente lo decía (Mateo 15:15, Lucas 12:41). ¿Harás una pregunta para obtener una respuesta o actuarás como si entendieras para dar la apariencia de que “entiendes”?

Además de esto, Pedro estaba dispuesto a permanecer solo con el Señor encarando abrumantes circunstancias. Él estaba con Jesús en el Jardín de Getsemaní cuando la turba guiada por Judas vino a arrestar al Señor. Con el valor que le dio la manifestación del poder de Dios, Pedro valientemente ondeó su espada a la muchedumbre entera y le cortó la oreja al sirviente del Sumo Sacerdote (Juan 18:1-10). Pedro no necesitó una gran congregación de gente para “apoyarlo”, sólo necesitaba a Jesús. ¿A quién necesitas a tu lado para ponerte en acción?.

Unos cincuenta días mas tarde, durante el Pentecostés, El Espíritu Santo cayó sobre Pedro y ¡el mundo no fue el mismo!. El dio el primer sermón en la historia de la Iglesia y ¡3,000 personas fueron salvas (Hechos 2:14-41)!. De hecho, Pedro fue el principal predicador en los primeros días de la Iglesia proclamando audaz y llanamente las Buenas Nuevas (Hechos 3:12-26, Hechos 4:8-20, Hechos 5:29-32). Él también fue el recipiente elegido por Dios para traer a los gentiles a la Iglesia a celebrar su propio “Pentecostés” (Hechos 10, Hechos 15:7-11). Capacitado por el Espíritu Santo, este hombre fue un vehiculo del milagroso poder de Dios (Hechos 3:1-11, Hechos 5:14-16, Hechos 9:36-42). ¿Te dispuesto totalmente para el Señor?. ¿Caminas en victoria por el poder del Espíritu Santo sobre ti?.

Pedro también se mantuvo firme en la Roca en tiempos de persecución. Antes de que el Espíritu Santo viniera sobre Pedro, él a veces temía al hombre más que a Dios. Pero ahora, no tenía miedo de ningún hombre. Él sabía que el hombre sólo podía matar su cuerpo pero Dios podía matar ambos, el cuerpo y el alma en el infierno (Mateo 10:28). Y amó al Señor con toda su mente, alma, corazón, y fuerzas (Marcos 12:30). Por lo tanto, la ira del hombre no disuadió a Pedro de llevar a cabo fielmente su llamado (Mateo 5:10-12, Hechos 5:17-18, Hechos 5:33-42, Hechos 12:1-11, 2 Pedro 1:1). ¿Temes al Señor más de lo que temes al hombre?. ¿Eres fiel a tu llamado aun en tiempos de persecución?.

Todos hemos fallado, tanto como falló Pedro. ¿Qué nos diría Pedro acerca de sus fracasos?.

Admite que eres un fracaso. No eres perfecto ni nunca serás perfecto. Sólo Jesucristo es perfecto. El Señor usa nuestras fallas como parte de Su obra para prepararnos para nuestro llamado. Cada éxito esta precedido por una serie de fracasos cuando aprendemos de ellos.

El fracaso es un asunto de perspectiva. Para Judas la Cruz era un fracaso insoportable. Para Dios fue el ¡éxito definitivo!. Para los observadores que no tenían discernimiento espiritual, gran parte del ministerio de Pablo fue un fracaso porque fue corrido de cada pueblo y pasó muchos años en la cárcel. Para Dios, los tiempos de persecuciones y encarcelamiento fueron los medios por los cuales Él nos dio la mayoría del Nuevo Testamento.

No te des por vencido, levántate, persevera, confía en el Señor y no en ti mismo. Siempre sigue adelante y algún día oirás las maravillosas palabras: “¡Bien hecho buen siervo fiel!”.

Pedro totalmente imperfecto, humilde, apasionado, audaz, dispuesto y elegido. Un pecador salvo usado para salvar pecadores.


Pastor Doug
1 Timoteo 1:15

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