Templo Calvario
We Believe Location Servicios Eventos Contactanos

Pensamientos Sobre... Lujuria

La lujuria. Un apetito animal que se convierte en un intenso deseo de placer auto-gratificante. Un bello regalo de Dios tergiversado por la naturaleza corrupta del hombre en una pasión controladora, desenfrenada y excesiva. Un deseo prohibido por Dios codiciado por la carne. Un amo cruel que demanda más y más mientras se satisface menos y menos. Escoge tu definición. Todas son verdaderas.

El incrédulo, una criatura bidimensional, con cuerpo y alma, al igual que los animales, vive de acuerdo a la lujuria de su carne. La lujuria sexual es manifestada en la pornografía, la fornicación, el adulterio, la homosexualidad, y/o una vida de pensamientos sucios. La lujuria del placer es alimentada por la borrachera, las drogas alucinógenas o alterantes mentales, las parrandas, o la recreación excesiva. La lujuria por la comida es vista en la glotonería. La lujuria por el dinero y la riqueza material alimenta la avaricia y domina la conversación de las personas.

El creyente en Jesucristo nacido de nuevo, una criatura de tridimensional con cuerpo, alma y espíritu (Juan 3:3-8, 2 Corintios 5:17, Juan 1:12), ciertamente no es inmune a la lujuria. ¡Todos somos testigos de eso! Cuando el creyente quita su enfoque de Jesucristo y las cosas espirituales de Dios y lo pone en sí mismo y en las cosas del mundo, la lujuria de su carne y la lujuria de sus ojos pronto tiranizan su vida nuevamente tal como lo hacían antes de su nacimiento espiritual.

Ya sea en la vida de un incrédulo o en la vida de un creyente, la lujuria

• Quema (Romanos 1:18-27, Proverbios 6:23-29)
• Engaña (Salmos 81:11-13)
• Corrompe (2 Pedro 1:4)
• Destruye (1 Corintios 10:5-8, Santiago 1:14-15, 1 Juan 2:15-17)

Fue la lujuria en el corazón de Eva la que llevó a una elección que corrompió la creación perfecta de Dios (Génesis 3:6, 1 Timoteo 2:14, Romanos 5:12-14). Fue la lujuria de la carne en los corazones de los hijos de Israel mientras vagaban en el desierto, la que resultó en una plaga del Señor y la sepultura de los que murieron en Kibroth-hattaavah, nombre que significa “tumba de la gula” (Números 11:4-34).

La lujuria mató al hombre espiritualmente y lo matará físicamente. La lujuria es egocéntrica. La lujuria es pecado y muerte. Pero, alabado sea Dios, ¡Jesucristo nos liberó de nuestras lujurias (Romanos 5:15-19)! Por su muerte, nosotros que ponemos nuestra fe en Él somos liberados de la atadura de ese amo cruel (Juan 8:32). El creyente nacido de nuevo ahora tiene el poder de decir !No! a la lujuria cuando llega tocando a la puerta de nuestros corazones y mentes. Las malvadas e incontenibles pasiones de nuestra carne, no controlan mas las vidas de aquellos quienes caminan en el Espíritu (Gálatas 5:16, Romanos 8:2-6).

Cuando Jesucristo es el Señor de la vida del hombre (Romanos 10:9-10) y este vive en sujeción a la voluntad de Dios (Mateo 16:24-26), desea cosas diferentes. En vez de las cosas de este mundo, el hijo de Dios tiene un apasionado deseo por la cosas de Dios y Su presencia (Salmos 27:4, Salmos 37:4-5, Salmos 42:1-2, Salmos 73:23-28, Salmos 84:10, Salmos 145:18-20, Proverbios 3:11-18).

¿Está la lujuria controlando tu vida? Una dieta robusta y constante de La Palabra de Dios, oración y convivencia con otros creyentes (Hechos 2:42), controlará tu apetito por la lujuria de la carne y la lujuria de los ojos.


Pastor Doug
Génesis 4:7



Copyright © 2008 Templo Calvario Online. Sitio hermano de Calvary Chapel Ahwatukee.