Templo Calvario
We Believe Location Servicios Eventos Contactanos

Pensamientos Sobre... Mi Lengua

A veces hablo sin pensar, diciendo algo e inmediatamente deseando no haberlo dicho. A veces ofendo a alguien con mis palabras y, en mi descuido, estoy completamente inconsciente de ello. Otras veces estoy hablando cuando de repente me doy cuenta de que debí de haberme callado hace mucho porque mis palabras se han vuelto molestas o irritantes. Periódicamente mi sentido del humor es inoportuno. Pero por otro lado, ocasionalmente digo algo que consuela y conforta a un ser querido o amigo. ¿Qué pasa con mi lengua?, ¿por qué es tan inconsistente?.

De hecho nada esta mal con mi lengua. Mi lengua tan solo revela lo que esta en mi corazón. Precediendo a cada palabra que digo hay una elección hecha en mi corazón. Las palabras que están en la punta de mi lengua ¿son motivadas por mi amor propio o por el amor de Dios?, ¿esta el “viejo” o el “nuevo” hombre en control de mi lengua?, ¿será mi lengua un implemento de mi carne o un implemento del Espíritu de Dios?.

Cuando dejo que mi lengua sea usada por mi carne, a mi esposa, hijos, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, y extraños les digo palabras de:

1. Destrucción y engaño (Romanos 3:10-14, Salmos 52:2-4, Jeremías 9:1-8).

2. Maldición, mentira, conflicto y maldad (Salmos 10:7, Salmos 59:12).

3. Adulación (Salmos 12:1-4, Proverbios 26:28).

4. Presunción (Salmos 94:1-4, Proverbios 6:16-19).

5. Malicia (Proverbios 17:4, Proverbios 30:11-14).

6. Ridiculización (Isaías 57:3-4, Job 21:1-3, Salmos 22:7-8).

7. Condenación (Proverbios 15:4, Santiago 5:12).

8. Calumnia (Proverbios 10:18, Proverbios 11:9).

La canción infantil que dice “palos y piedras romperán mis huesos, pero las palabras no me lastimarán”, no puede estar más lejos de la verdad. Mi viejo hombre habla palabras impulsivas e imprudentes (Salmos 106:32-33, Proverbios 12:18, Jueces 11:30-40). No importa qué tanto o por cuanto trate, soy incapaz de controlar mi lengua la cual implacablemente escupe maldad y fuego venenoso que viene de un corazón engañoso y desesperadamente perverso (Santiago 3:2-8, Jeremías 17:9).

Sin embargo, cuando dejo que el Espíritu Santo controle mi lengua, Dios la usa para hablar palabras:

1. De alabanza y gozo (Salmos 35:27-28, Salmos 66:16-17, Salmos 119:171-172, Salmos 150:6).

2. De sabiduría (Salmos 37:30, Proverbios 10:31, Proverbios 31:26, Colosenses 3:16).

3. De sanidad (Proverbios 12:18, Proverbios 15:4).

4. De verdad en amor (Proverbios 28:23, Efesios 4:14-16).

5. De aliento y consuelo (1 Corintios 14:3, 1 Tesalonicenses 5:11, Efesios 5:18-19).

6. Sobre su compasión, gracia, misericordia y amor (Salmos 86:11-15, Salmos 51:7-15).

Una lengua desenfrenada lleva al caos que deshonra al Rey que murió por mí. Por lo tanto necesito controlar mi lengua malvada (Salmos 34:13, Salmos 39:1, Proverbios 10:19, Proverbios 11:12, Proverbios 17:27-28, Proverbios 21:23, Santiago 1:26). Debo proponerme en mi corazón y en mi mente que mi lengua no pecará (Salmos 17:1-3, Salmos 15, Job 31:29-30, Job 27:1-5). Porque mi lengua tiene el poder de la vida y la muerte (Proverbios 18:21), necesito que el Señor la controle (Salmos 141:1-4, Proverbios 13:1-3).

El dilema descrito en el primer párrafo, tal como Santiago escribió, no debe de ser (Santiago 3:9-10). ¿Esta mi viejo hombre muerto al pecado antes de hablar (Romanos 6:6-11)?. ¿Quién esta usando mi lengua, yo o el Señor?. Es mi elección. Una elección resultará en palabras de maldición y la otra en palabras de bendición. Debo rendir mi corazón y mi lengua al Señor porque Sus palabras están sonando en mis oídos (Mateo 12:35-37).



Pastor Doug
Romanos 6:12-13
Job 2:9-10

Copyright © 2008 Templo Calvario Online. Sitio hermano de Calvary Chapel Ahwatukee.