Pensamientos Sobre... Reposando en Tinta Roja
Independiente de las vacaciones, ayer, lunes 27 de octubre del 2003, fue el primer día en 26 años y medio que no me levanté para ir a trabajar. El Señor me quitó mi trabajo “secular” el viernes pasado.
Fue un día muy inusual. Oré y leí la Palabra de Dios. Mi hermosa esposa y yo llevamos a nuestros niños a la escuela. Llené mi documentación de indemnización por despido requerida por mi ex-empleador. Mientras lo hacía, mi mente, se dejó llevar a la mañana del pasado viernes, donde repasé y repasé la conversación con mis jefes respecto al recorte que me envió a casa. Los resultados anuales del departamento podrían aparecer en números rojos así que era tiempo de “recortar gastos”. Me pregunté porqué fui despedido y porqué otros que sobrevivieron no lo fueron. Me maravillé de la sangre fría de la corporación y de sus embajadores. Y estaba muy inquieto, así que giré mi atención del pasado al futuro.
Actualicé mi currículum vitae. Trabajé en una hoja de cálculo para analizar la condición financiera de nuestra familia, y vi lo rápido que los números rojos dominaban la hoja de cálculo. Estaba muy inquieto, así que giré del futuro al presente.
Oré. “Señor, ¿qué es lo que quieres que haga? Sé que y son verdad. Tú me estas dando un nivel de entendimiento más profundo ahora, uno en base a ¡conocimiento por experiencia! Yo sé claramente que Tú me diste ese trabajo y que Tú me lo has quitado. Yo sé que Tú cierras y abres las puertas. Yo sé que Tú quitas las cosas y das a cambio cosas mejores. Lo que significa que Tú tienes algo para mí. Yo sé que Tú tienes un plan para mi vida y también que Tu tiempo es perfecto. El pasado se ha ido para siempre. El futuro solo te pertenece a Ti. Yo te confío mi futuro y el de mi familia. Guíame y yo te seguiré.”
Ahí, en el presente con el gran YO SOY, enfocado en lo que sé y no en lo que siento, estaba aliviado y en reposo, a pesar de que pronto estaría inundado de tinta roja.
Anoche mi esposa y yo tomamos un largo paseo. Hablamos sobre nuestros días. Nos escuchamos el uno al otro y escuchamos al Señor. Él habló a los corazones y espíritus de ambos. A veces Él usó la voz de mi esposa, a veces Él usó mi voz, y a veces Él usó Su pequeña suave voz. Mi esposa y yo caminamos y hablamos y Él nos enseñó cómo caminar lo que hablamos.
Hay un consuelo indescriptible en la tinta roja. En mi Biblia, las palabras de Jesús están en tinta roja.
El Señor siempre ha provisto para mí y mi familia. Durante los últimos cinco años, Él me ha dado dos trabajos de tiempo completo, uno para provisión financiera y uno para el llamamiento Divino de ser pastor/maestro. El viernes pasado, el Señor me quitó mi trabajo de provisión financiera y me ha dejado viendo directamente a Su llamado sobre mi vida y Su fidelidad para proveer para mí y mi familia. Lo escucho diciéndome, “No necesitas un trabajo, tú tienes un trabajo. Yo tengo un llamado sobre tu vida. ¿Confías en Mí? ¿Qué tinta roja vas a creer? ¿Te humillarás a ti mismo y Me seguirás?”
Este es un tiempo de prueba para mí y para mi esposa, así como para la congregación entera en Calvary Chapel Ahwatukee. A todos se nos están haciendo las mismas preguntas. ¿Jehová – Jireh, el SEÑOR que provee, cumple Su Palabra? ¿Le creeremos a Él y le seguiremos mientras nos guía, tanto individual como colectivamente? ¿Nos apoyaremos en Él y no en nosotros mismos?
En este momento, no tenemos mas respuestas que Abraham en . Pero como Abraham, entre más nos apoyamos en Él, mas nos fortalecemos ().
Pastor Doug
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